Carlos Bernal
Médico Cirujano especialista en cirugía bariatrica,metabólica y de obesidad
Profesor titular en la Escuela de Medicina de la Universidad Autónoma de Chihuahua en Chihuahua México
Vínculos de Autor
Nombre de Compañía: Adios Obesidad
Cuando una persona que ha sido obesa durante mucho tiempo se somete a una cirugía bariátrica y comienza a adelgazar es muy probable que le cueste encontrar el punto en el que se siente cómodo con su aspecto. Luego de la operación, el obeso continuará bajando de peso durante un año o año y medio, y aunque los cambios físicos sean notorios, la mente tarda en aceptar la nueva imagen mucho más tiempo. Por eso, guiarnos por el espejo para encontrar nuestro peso “justo” es una tarea muy riesgosa.
Cuando estamos siguiendo un plan para perder peso y más aún luego de una cirugía bariátrica, esperamos resultados rápidos y seguros. Cuando esto no ocurre solemos decepcionarnos y podemos salirnos del camino. Si ya hemos bajado muchos kilos, es normal que el descenso de peso sea más lento o incluso se detenga, cuando esto ocurre hay que tomar algunas medidas para revertir la situación.
Luego de una cirugía bariátrica es muy importante mejorar los hábitos alimenticios para no recaer en conductas que puedan volver a perjudicar su salud. Seguir las instrucciones nutricionales del médico y realizarse los controles de salud correspondientes es parte esencial del proceso post-operatorio pero también permanecer tranquilos es fundamental.
Si Usted ha subido muchos kilos y decide comenzar un tratamiento para adelgazar, es posible que en primer término se haya realizado algunas preguntas (o reproches) sobre su estado físico actual y parece no comprender cómo llegó a él. Para comenzar a resolver estos interrogantes, es necesario que se pregunte cuál ha sido la función de la comida en su vida.
Someterse a una cirugía bariátrica no significa solucionar de un día para el otro todos nuestros problemas con la comida. Al contrario de lo que se piensa, la cirugía sólo es un paso más que nos ayuda a sostener el tratamiento a lo largo del tiempo y a bajar de peso más rápidamente, pero de nosotros dependerá el éxito de la intervención.
Bajar de peso no es una tarea fácil. Aunque Ud. decida recurrir a una cirugía bariátrica, deberá recorrer un largo camino hasta llegar a su peso ideal y deberá luchar contra algunos enemigos. Los pensamientos negativos que hemos ido incorporando desde la infancia hasta la edad adulta son los principales obstáculos a los que nos enfrentaremos.
Una persona no engorda de un día para el otro. El proceso para subir de peso lleva muchos años de malos hábitos durante los que el obeso no pudo, no intentó o no quiso revertir su situación. Cuanto más peso se gana, más difícil es tomar la decisión y volver al punto inicial, ya que nuestro organismo se va adaptando a esta angustiosa situación y se suman problemas físicos y psicológicos que nos llevan a seguir padeciendo.
Además de los riesgos causados por las enfermedades asociadas, la obesidad es una enfermedad que produce severos problemas psicológicos en la persona que la padece. A medida que se va perdiendo la línea y cuanto más lejos se está del peso saludable y "socialmente aceptado", el paciente con obesidad comienza a mostrar algunos signos de malestar.
La obesidad, como toda enfermedad, indica que la persona no está en armonía. Una piedra en el equilibrio interior se manifiesta en el cuerpo como una señal de alerta para que se le presente atención. Inmediatamente, la persona busca una solución mágica para aliviar su angustia, pudiendo recurrir así a métodos dañinos para su salud.
El camino para bajar de peso es largo y en ocasiones muy sinuoso. Aunque Ud. decida someterse a una cirugía bariátrica deberá comprender algunas pautas básicas de la alimentación y ponerlas en práctica incluso antes de la intervención. La reeducación alimentaria es una de las partes más importantes del proceso.