Los hoteles cápsula de Japón

En ciudades como Tokio u Osaka existen establecimientos destinados principalmente a ejecutivos que tras su larga jornada de trabajo a varias decenas de kilómetros de su hogar, no les compensa regresar a casa a dormir y prefieren pasar la noche en uno de los hoteles cápsula de la ciudad. Pequeños nichos para pasar la noche, sin más, que iniciaron su andadura en 1977.
Para entender este concepto de alojamiento, debemos situarnos en el concepto de vida de las grandes ciudades japonesas. Muchas personas trabajan a muchos kilómetros de la ciudad en la que residen, los transportes públicos son buenos, pero suelen ir repletos y la opción del transporte privado es poco menos que una locura. Si a esto le sumamos jornadas laborables que a veces se alargan demasiado, puede darse una de las situaciones que dieron pie a la creación del primero de estos establecimientos.
Todo comenzó en Osaka en 1977, acabó siendo un éxito y desde entonces varios hoteles cápsula han aparecido sobretodo en las ciudades de Tokio y Osaka. Algunas de las opciones más modernas tienen sistemas de booking y check-in online propios que permiten realizar las gestiones desde el móvil.
Por un precio que al cambio rondan los 30€, podemos pasar la noche en una de las cápsulas y hacer uso de todas las instalaciones comunes del hotel. Las capsulas suelen estar organizadas de un modo que desde una mirada occidental nos puede recordar a los cementerios, ya que se establecen en dos filas, quedando unas cápsulas sobre otras. Cada cápsula cuenta con un espacio de un metro de ancho por uno de alto y dos metros de profundidad. En este espacio disponemos de televisión, luz, despertador, aire acondicionado, conexión a internet y un pequeño saliente que hace la función de mesilla.

En tan reducido espacio sería difícil dejar las pertenencias, pero para esto se incluye en el precio una taquilla. Las instalaciones comunes del hotel cuentan de cinco servicios por planta, sala de televisión con bar, sauna, sala de ordenadores que suelen llenarse de "hardcore gamers" hasta altas horas de la madrugada y en la mayoría una tienda en la que se suelen ofrecer kits para ejecutivos que por unos 25€ incluyen camisa, corbata y gemelos.
No cabe duda de que no se trata de lo que entendemos en occidente por un hotel, los hoteles de bajo coste europeos no renuncian a una habitación propia, que aunque muy reducida, incluye una cama normal, una televisión de tamaño normal y un baño diminuto pero privado y funcional. Claro que hay que situarnos, en ciudades como Tokio el espacio brilla por su ausencia y cada metro cuadrado es aprovechado al límite.
Parece difícil que este tipo de hotel salga de tierras niponas, pero es cierto que muchos turistas optan por acudir a uno de estos hoteles cápsula en busca de una experiencia diferente, exótica, que probablemente no repetirán.
by: mariodomibay | Visitas Totales: 52 | Palabras: 847 | Fecha: Thu, 6 Oct 2011 Hora: 2:24 AM | 0 comentarios
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